Después de muchos intentos de prueba y error para dar con un maíz ecológico y de la más alta calidad (el español y el mexicano están a océanos de distancia en sabor y propiedades), Punto MX dio con una mezcla propia con la que se elabora a diario, y de forma artesanal, la masa de sus tortillas a partir de la técnica de nixtamalización. El restaurante busca en esta materia prima, sagrada para la cultura mexicana, una base para hacer una masa flexible, húmeda y cargada de la historia de México, fundamento de las tortillas, tamales, sopes y panuchos, entre otros, que llevamos a la mesa.

Proceso

Técnica milenaria
Primero se cuece el maíz con agua y una proporción mínima de cal para eliminar la cáscara del grano y potenciar sus cualidades nutritivas. Luego se hierve, se pone a reposar, se lava, vuelve a lavar, separa la cáscara, se muele y se trabaja la masa.

Sentir la masa

En el punto de humedad
El trabajo auténticamente artesanal viene a la hora “bolear” la masa (nixtamal), que luego se prensa y va a la plancha. El resultado, una tortilla húmeda, suave, esponjosa y del grosor apropiado.

300-400 tortillas al día

En directo y a pocos metros de la mesa
Punto MX es el único restaurante en España que hace tortillas artesanales a diario a partir de esta técnica ancestral mexicana. En total, y por jornada, salen entre unas 300 y 400 tortillas de las manos de sus especialistas. Los comensales ven en directo cómo se elaboran y llegan a sus platos preparadas en exclusiva para ellos.