Un pilar importante de Punto MX es el mezcal, el destilado más ancestral de México, una bebida que vio nacer al país americano y que está impregnado de todos sus misterios y cultura. Parte de la filosofía del restaurante se asienta en recuperar y apoyar el proceso artesanal de maestros mezcaleros en México que siguen elaborando este destilado con técnicas que se cuentan por milenios y son sostenibles. Su base es el agave, una planta a la que los productores miman hasta que madura, que no es antes de los siete y hasta treinta años. Lo cuidan los maestros mezcaleros, un oficio que se hereda de generación en generación y que está vinculado al sabor y el saber de la tierra, los palenques de Oaxaca.

El corazón del agave

Proceso artesanal
Cuando el agave está listo, se le cortan las hojas (pencas). Después, los corazones (las piñas) se ponen en un horno de tierra tapado por piedras calientes durante días. Una vez se cocina, se muele con unas grandes piedras que ruedan sobre las piñas ya secas: es la forma de extraer su esencia. A partir de ahí, el licor debe dormir en tinas de madera y fermentar hasta conseguir un sabor único.

Nuestros mezcales

Con sello propio
Punto MX ofrece cerca de una treintena de mezcales distintos de diferentes variedades de mezcal silvestres y sustentables. Todos son artesanales y de la máxima calidad. Cada mezcal tiene la huella de su palenque y de su maestro mezcalero. Dicen que este destilado cura los dolores del alma.

Uno de cinco

Las joyas del restaurante
Punto MX, como homenaje al mezcal, cuenta con una colección única: las cinco mejores botellas de mezcal de México, cinco destilados que han madurado durante tres décadas a partir de las mejores plantas. El recipiente que las contiene, las botellas, son también una obra de arte: están decoradas a mano con chaquiras de mil colores. Sus dibujos representan la cosmogonía de los indígenas huicholes. Degustarlas es sorber lo mejor de México.